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Archive for the ‘El Billboard de Gelete’ Category

#20 STEAM OVER HOLLAND Los ferrocarriles son uno de los temas más comunes usados en el sector del entretenimiento. Podemos encontrar juegos de ordenador, juegos de mesa y juegos de maquetas. Todos hemos visto y admirado esas pequeñas ciudades alemanas construidas en las jugueterías con sus pasos a nivel y sus trenes de mercancías y pasajeros. Muchos hemos disfrutado de las simulaciones de Sid Meier y su saga Railroad Tycoon, que a principios de los años noventa se convirtieron en uno de los mejores simuladores de PC del mercado. Y en lo que se refiere a nuestro hobby, son muchos los juegos con el caballo de hierro como tema central, como siempre más acertados unos que otros: Age of Steam y su hermano Steam, Steel Driver, Chicago Express o Stephenson Rocket son solo algunos ejemplos. Estos juegos tienen mecánicas muy variadas y poco o nada tienen que ver entre sí, más allá de su tema ferroviario. En Age of Steam, por ejemplo, debemos mover cubos de colores por el tablero sobre un sistema de conexiones creado por los jugadores en sus respectivos turnos. En Chicago Express los jugadores compran acciones de las compañías ferroviarias y construyen enlaces entre las ciudades del Este americano tratando de lograr un beneficio económico inmediato y futuro. Nada tienen que ver Age of Steam y Chicago Express entre sí más allá de los trenes que salen en sus respectivas cajas. Los juegos del sistema 18xx son también juegos de trenes. Más largos y complejos que los anteriormente mencionados, todos son variaciones menores o mayores del juego 1830 que publicó hace más de quince años el diseñador Francis Tresham. En el mercado actual solo son fáciles de encontrar dos juegos de esta saga: 1856 y 1870. No poseo ninguno de ellos pero sin embargo si tengo 1861, un juego bastante difícil de encontrar en la actualidad que recrea la construcción de los ferrocarriles en la Rusia zarista inmediatamente anterior a la Revolución Rusa de 1917. 1861: Railroads of the Russian Empire, es un juego largo de cerca de ocho horas de duración en el que se mezclan la construcción de enlaces ferroviarios y la compra y manejo de acciones de varias compañías de trenes que aparecen a lo largo del juego. Esta es la base de todo el sistema 18xx. Por un lado se compran y venden acciones de compañías, se emiten préstamos o se crean acciones para dotar de líquido a las arcas de cada una de las compañías del juego. Los accionistas mayoritarios o Presidentes, pueden luego construir enlaces y mueven trenes a lo largo y ancho de esos enlaces para lograr beneficios al pasar por ciudades, pueblos y enlaces externos en el mapa. Para poder pasar por esas ciudades y enlaces externos las compañías deben poseer unas locomotoras de cierto nivel. Si por ejemplo queremos enviar un tren desde Moscú a las estepas de Kazajstán atravesando las ciudades de Niznii Novrogod, Kazan y Samara, tendremos que haber comprado un tren de nivel cinco. Cuando los trenes de un cierto nivel se compran, los de otro devienen obsoletos y se eliminan del juego, pudiendo obligar a una compañía a comprar otros trenes o incluso a ser nacionalizada por la Compañía Estatal Rusa si no pudiera hacerlo. En definitiva manejo de capital personal de cada jugador y manejo del capital de cada compañía. El problema es que cuando un tren recorre un trazado, como el del ejemplo Moscú – Kazajstán, el ingreso que genera debe repartirse en caso de que lo decida el Presidente de la Compañía. En ese caso debemos dividir entre 10 el valor del ingreso y repartirlo por cada una de las acciones de la compañía (diez porque cada compañía tiene exactamente diez acciones).

Ahora mirad esta foto: Cada una de esas tarjetas de colores o negras representa a las compañías privadas, públicas menores, públicas mayores y a la compañía estatal. ¿Os imagináis realizar cada uno de esos cálculos para cada compañía en el juego? Es cierto que no todas aparecen a la vez, pero muchas lo hacen en determinadas fases del juego… los cálculos además se hacen mayores cuanto más horas de juego pasan ya que cada vez hay más compañías y sobre todo los trenes tienen un mayor alcance y los resultados son más altos. EN definitiva, 1861 es un maravilloso juego al que yo no dudo en calificar con un notable en la bgg pero que tiene la pega de exigir ocho horas a los jugadores, o lo que es lo mismo, un día entero. Algo de lo que desgraciadamente no todo el mundo dispone hoy en día.

No es un juego con unas reglas difíciles y el mecanismo de la compañía estatal corrige cierto grado de agresividad que tienen los 18xx y que pueden llevar a la quiebra a un jugador por un mal turno, pero aún así y siendo un magnífico juego, es muy posible que no vea mesa más de una o dos veces al año. Debido a esta demanda de tiempo, los diseñadores crearon algunos juegos introductorios que trataban de compendiar en unas tres o cuatro horas una partida de 18xx. Al ser reducidos, no contienen algunas de las peculiaridades que hacen que los 18xx largos sean juegos únicos.

El juego del que vamos a hablar hoy, Steam over Holland (Vapor sobre Holanda), reduce la partida a quince turnos y en lugar de ocho solo usa siete compañías privadas, no tiene compañías menores públicas (que son todas esas tarjetitas verdes y amarillas en la imagen superior) ni compañía estatal (la tarjeta negra con las siglas RSR), tampoco tiene préstamos y reduce en número de trenes de nueve a seis. Baltasar Gracián decía que “lo bueno si breve dos veces bueno”. 1861 es bueno, muy bueno, pero no es breve. Steam over Holland es breve, al menos comparado con 1861 o cualquier 18xx al uso, pero ¿es también bueno? Eso lo vamos a ver en esta reseña… Un poco de historia y componentes Steam over Holland fue diseñado en 2007 por Bart van Dijk y publicado en Holanda y Bélgica por la compañía holandesa Vendetta en una edición reducida de mil copias y al precio de 75 euros, aunque en determinadas tiendas puede encontrarse por 65 euros. Solamente he visto este juego en Holanda y en algunas tiendas de la ciudad flamenca de Amberes, en el norte de Bélgica. Aunque cada vez quedan menos copias es relativamente fácil de encontrar en las grandes ciudades de Holanda y si alguno tiene curiosidad no tiene más que decírmelo e incluso podría enviarle una copia por correo durante los meses de verano. Los componentes del juego son excelentes, si bien es cierto que en este coche la carrocería es mejor que el motor. La caja del juego es doble, por un lado tiene un cubre polvo muy duro y firme de color marrón y dentro de este cubrepolvo la caja de calidad excelente en color gris. Esta combinación crea la mejor caja que he visto en un juego de mesa, absolutamente magnífica. Una vez abrimos las dos cajas vemos un mapa de Holanda en tonos un tanto apagados pero funcionales y con una calidad excelente. Piezas de madera estándar y las tarjetas de compañía en cartón blando pero aceptable. Recomiendo plastificar o imprimir una copia de seguridad de éstas últimas. Los trenes, acciones y compañías privadas vienen en formato carta, en una pequeña baraja de buena calidad y con ilustraciones atractivas. Una nota muy alta en componentes aunque naturalmente se pagan debido al alto precio del juego, pero se pagan gustosamente porque tienes la sensación de recibir una alta calidad por aquello por lo que estás pagando, algo que no siempre es habitual en nuestro hobby. Junto a los componentes mencionados podemos también encontrar unas ayudas de juego e instrucciones en cuatro idiomas (inglés, neerlandés, alemán y francés) así como las losetas de vías satinadas y de cartón duro, de muy superior calidad a las habituales en los juegos de la serie 18xx. De hecho, la saga 18xx suele tener componentes espartanos, con losetas muy finas, tableros de calidad aceptable pero no espectaculares y papel moneda. Aunque en el juego Steam over Holland el mapa y las losetas no son magníficos, es de recibo reconocer que superan en enorme medida a las habituales en los demás 18xx, y eso que 1861, el juego del que hablábamos antes, es de los mejores 18xx en el aspecto componentes. Poco me importa la inclusión del papel moneda, ya que en realidad debemos utilizar en todo momento fichas de póquer para agilizar los cambios y no propiciar al banquero de la partida a cometer un suicidio antes del último turno. Los billetes podéis guardarlos en una bolsita y haceros con un buen maletín de fichas de póquer para jugar a cualquier 18xx. Además no desentonan demasiado con el tema financiero del juego. Hacedme caso, el uso de las fichas en lugar del papel moneda no es una recomendación, es una orden.

Las instrucciones del juego son mi única pega a los componentes. En calidad son perfectas, nada que decir, pero por desgracia el manual está escrito por un veterano en la serie 18xx y para los jugadores noveles es muy complicado hacerse con los sistemas del juego con un simple repaso al mismo. El manual obvia muchos conceptos y otros los pasa por encima con una somera mención, algo perfecto para el avezado jugador de otros 18xx mayores, pero que crea una situación bastante confusa para el recién llegado. Dicho esto, calificaría los componentes de este juego como sobresalientes y les daría un nueve sobre diez, con mención especial a la caja del juego y con la única crítica a las instrucciones que, además, no están disponibles en castellano. Concepto y mecánicas del juego En un 18xx clásico la partida no tiene un número determinado de rondas, sino que el final se declara normalmente por la concurrencia de alguna circunstancia que puede cambiar según la versión el juego: falta de dinero en la banca, porque una acción alcance un precio determinado, o porque se compre un determinado nivel de tren. En Steam over Holland se mantiene la posibilidad de que el juego acabe antes de tiempo si las acciones de una compañía llegan a cotizarse a 360 florines, pero normalmente el juego concluye al final de las quince rondas predeterminadas. El track de acciones en Steam over Holland es unidimensional, mientras que el track en muchos 18xx es bidimensional. Las acciones pueden subir o bajar, y pueden avanzar hacia la izquierda la derecha según se repartan o no dividendos y en el caso de reparto según su cuantía. En los 18xx existen rondas de fusión de compañías menores en otras mayores, en Steam over Holland esto no ocurre jamás, las compañías nacen, crecen y en ocasiones mueren, pero no se fusionan con otras.

El track bidireccional y esta inexistencia de fusiones simplifican el juego. Además, las compañías no pueden pedir préstamos, sino que para generar líquidez deben emitir acciones a la banca o mercado público. Es una forma inteligente de sustituir los préstamos que ralentizan el juego y harían imposible terminar la partida en las tres horas y media previstas en la caja del juego. Además de esta limitación temporal, y de hecho como consecuencia de la misma, las compañías están mucho más limitadas en este juego que en un 18xx largo. No existen compañías menores públicas, ni tampoco hay una compañía estatal. Curiosamente hay seis compañías privadas, una más que en 1861, pero estas compañías se subastan al principio de la partida y nunca puede haber más de cinco en juego ya que las reglas especifican que se sacan a puja tantas como jugadores haya. El juego tiene cinco fases de tres rondas cada una.

Cada fase tiene una ronda de acciones y dos de operaciones:

• En las rondas de acciones los jugadores como inversores privados pueden hacer dos cosas: bien vender una o más acciones de una sola compañía; bien comprar acciones de una compañía y eventualmente fundar una nueva compañía de resultas de esa compra. Para fundar la compañía deben comprar el mismo número de acciones de una compañía determinada que la fase del juego en la que se halle la partida, eligiéndose el valor de cada acción entre 100 y 65 florines. En la fase tres, por ejemplo, se deben comprar tres acciones para iniciar la compañía. Notesé que el juego no tiene fase uno propiamente dicha, se considera fase uno a la subasta inicial de compañías privadas, por tanto el mínimo de acciones que se tienen que comprar para iniciar una compañía es de dos.

 • En las rondas de operaciones los jugadores como Presidentes de compañía pueden realizar hasta ocho cosas distintas e el siguiente orden: recibir beneficios de compañías privadas; vender o comprar acciones; comprar compañías privadas; construir vías; colocar estaciones; realizar recorridos con los trenes; pagar o retener dividendos; y comprar trenes.

El jugador por lo tanto actúa en la fase de acciones como persona privada y en la fase de operaciones como Presidente de la persona jurídica que es la empresa que dirige. Tener esta diferencia en cuenta es la clave para entender el juego, y entender el juego supone comprender que al final el ganador será aquel inversor con más dinero en sus arcas privadas, luego las acciones como Presidente de compañía deben estar encaminadas a obtener beneficios como inversor privado. En el mapa de la izquierda observamos que las compañías tienen un track de acciones unidimensional que va del 50 al 360, representando su precio en florines. A la derecha del track se observa la línea de turnos, con un título de propiedad en fondo amarillo para las fases de acciones y con una locomotora en fondo blanco para las de operaciones. La parte inferior representa la banca, en donde se colocarán acciones emitidas en poder de las entidades bancarias y de inversores ficcionales que no sean jugadores del juego. Finalmente a la derecha vemos la leyenda de turnos con explicaciones sobre la repercusión en las reglas del juego de cada una de las fases.

No es este el lugar para explicar exhaustivamente las reglas de Steam over Holland pero si me gustaría destacar que la interrelación entre el papel de un jugador como inversor privado y su papel como Presidente de compañía es magnífica. Esto lo diferencia de otros juegos como Chicago Express, injustamente calificado por algunos como introducción al sistema 18xx algo que, el por otro lado buen juego de Harry Wu, no es en absoluto.

En Steam over Holland el jugador que en la segunda fase mueve los trenes y coloca las vías es el Presidente, aquel jugador que tiene la mayoría de acciones de una empresa. Si un jugador no es Presidente de ninguna compañía no podrá operar en esta fase, aunque se beneficiará de las operaciones realizadas por el Presidente de las compañía en la que tenga acciones, que además está obligado a sacar el mayor beneficio posible de sus recorridos. Este beneficio puede generar cuatro cambios en las acciones de las compañías:

• Si no se reparte el beneficio entre los accionistas y se inyecta como líquido en las arcas de la compañía para pagar ferrocarriles, vías o recuperar acciones de la banca, las acciones caen un puesto el track de acciones

 • Si el beneficio se reparte y es menor o igual al valor actual de la acción de esa compañía, no se produce cambio alguno.

• Si el beneficio se reparte y es mayor la compañía asciende un puesto en el track.

• Si se reparte y es de el doble o más, el precio de la acción sube dos escalones.

Estos cuatro cambios se pueden producir de resultas de una operación, pero también puede influirse en el precio de las acciones de otros dos modos distintos: al vender acciones en la ronda de acciones de cada jugador, y al vender acciones en la fase de operaciones. O lo que es lo mismo y volviendo a la dualidad anteriormente explicada: podemos influir en el precio de una determianda acción vendiendo como inversores privados en el primer turno de cada fase (ronda de acciones) o vendiendo como Presidentes de la compañía en el segundo y tercer turno de cada fase (rondas de operaciones).

• Cuando vendemos acciones como inversores privados, el precio cae una posición en la barra de acciones por cada acción vendida, pero solo caerá por debajo de las marcas rojas que se encuentran en algunas fronteras de precio (60/65 por ejemplo) si el que vende la acción es el Presidente de la compañía.

• Cuando vendemos acciones como Presidentes de la compañía en la fase de operaciones, el precio de las acciones cae tantos puestos como acciones vendidas menos uno. Por lo tanto si solo se vende una acción no se baja el precio. En este caso no hay limitación de marca roja pues el que vende es siempre el Presidente.

Steam over Holland es un juego corto para el estándar de 18xx y por tanto no ofrece una competencia muy alta en el control de las acciones de las compañías. La lucha por las acciones es interesante y muy animada, pero no hay que olvidar que en definitiva lo que genera beneficios es el recorrido de los trenes y por tanto si no conseguimos unos buenos recorridos por muy duchos que seamos en el arte de la bolsa no vamos a conseguir crear compañías interesantes. Para ello hay que analizar cómo funcionan la creación de vías y el sistema de bloqueos de estaciones. En su turno de operaciones y como cuarta acción posible, los jugadores pueden construir una o dos vías siempre que continúen un enlace conectado a la compañía que operan en ese momento. Hay tres clases de vías según su color: las amarillo lima pueden colocarse desde el principio del juego; las verdes desde la fase tres y las marrones desde la fase cinco. Las vías verdes pueden sustituir a las amarillo lima y las marrones a las verdes. Además de proveer enlaces complejos, permiten obtener un mayor beneficio al paso por ciudades y pueblos (una ciudad en amarillo lima genera 20 florines y una en marrón 40 pues se supone que la ciudad ha progresado económica e industrialmente. Los jugadores no pueden eliminar o deshacer enlaces cuando sustituyen las vías. Es un sistema interesante que además incluye la posibilidad de bloquear recorridos mediante la colocación de estaciones. Las estaciones son cuatro casas de madera de las que dispone cada compañía y se peuden colocar una por turno inmediatamente después de poner vías, y cuestan de cero a cien florines, bloqueando los recorridos de otras compañías. Por ejemplo, si en una línea recta como Presidentes de una compañía con sede en Amsterdam unimos las estaciones de Amsterdam y Breda pasando por Rotterdam, una compañía que posteriormente coloque una estación en Rotterdam bloqueará Breda para nuestra compañía amsterdamer. No obstante, colocar compañías requiere dinero para construirlas y además debemos tener conexión con la estación en la que se coloca, por lo que es más complicado de lo que parece en primera instancia. Además, las vías complejas permiten puentear estaciones en determinadas situaciones. Como anécdota decir que el juego de prospección minera Cavum, creado en 2008 por Wolfrang Kramer, hereda este sistema aplicándolo, de una forma muy notable en mi opinión, en la construcción de conductos y túneles.

El mapa de Holanda no es especialmente peligroso para los bloqueos y por tanto no ofrece demasiados retos. La colocación de las vías es gratis salvo cuando se cruza un río (hay que pagar 50 florines) y el mapa esta plagado de grandes ciudades y pueblos, pero no obstante hay que tener cuidado con cerrarse en el sur del mapa, pues si bien las conexiones con Flandes generan altos beneficios, es fácil quedar bloqueado al sur de Rotterdam. Un aspecto muy interesante son los beneficios que algunas compañías privadas generan en el transporte con el ferry sur con Inglaterra y con el ferry norte con Frisia, que pueden hacer más beneficioso el desarrollar compañías en el suroeste y norte del país respectivamente.

Pero el verdadero peligro de Steam over Holland es el denominado train rust. Esto es, cuando un jugador compra un tren de un determinado valor hace que los de otro valor inferior devengan obsoletos y no puedan utilizarse. Un ejemplo específico, cuando se compran los trenes de valor 5, los trenes de valor 3 devienen inutilizables, y todas las compañías que solo tuviesen trenes de ese valor no podrán operar durante ese turno, lo cual les dañará en sobremanera pues la compra de trenes se realiza el final de la fase de operaciones. Naturalmente que todos los 18xx tienen al train rust como una espada de Damocles sobre la cabeza de cada Director, pero la escasez de trenes de Steam over Holland hace que en este juego sea aún más peligroso. Es curioso porque siendo un juego introductorio en este sentido particular es aún más duro que un 18xx largo. El Director que no este muy atento a los movimientos de los trenes disponibles y al activo de cada compañía puede ver sus trenes obsoletos y no poder operar durante al menos un turno. Recordad también que el valor de un tren nos dice, al igual que en 1861, cuantas estaciones principales y conexiones externas no bloqueadas puede recorrer un tren. Por tanto si las compañías quieren crecer deben generar ingresos, y para generar ingresos deben hacer largos recorridos y para ello necesitarán trenes de valor alto: !la carrera de trenes en este juego es siempre inevitable¡ Los Directores están además obligados a comprar trenes hasta con su propio patrimonio personal si no pueden hacerlo de otras formas (una compañía no puede emitir para vender a la banca más acciones del número que ya estén en manos privadas, por lo que no podemos emitir libremente para solventar las carencias de liquidez…).

Al final del juego, el inversor que tenga más dinero sumando el líquido en mano y el valor de las acciones, es el ganador de la partida. El valor acumulado en cada compañía no vale para nada. Ahora ya solo cuenta lo que cada jugador posea como inversor privado. Conclusiones y puntuación El único 18xx que conozco es el 1861, aunque he leído las reglas de 1856 y 1870 para realizar esta reseña. 1861 es un magnífico juego que como experiencia final es probablemente superior a Steam over Holland, sin embargo puntúo a ambos con un notable alto (8) en las listas bgg porque considero que el tiempo que requiere jugar un 1861 no compensa la sensación de juego que ofrecen ambos. Naturalmente es una opinión personal, pero todas las reseñas son personales e intransferibles, ambos juegos son muy buenos pero me quedo con este mini 18xx holandés.

Se juega mejor con cuatro inversores privadores, aunque tres jugadores también pueden disfrutar perfectamente de él. No lo recomiendo a cinco porque es demasiado caótico en las construcciones y se alargan mucho los turnos, llevando el juego al umbral de las cuatro horas o cuatro horas y media, demasiado tiempo. Sus componentes son sobresalientes, su jugabilidad notable siempre que utilicemos una calculadora y fichas de póquer en lugar del dinero en papel. Algunas mecánicas, en especial el final que se declara siempre al final del decimoquinto turno de acciones, son quizás algo forzadas pero es inevitable por la limitación temporal que se quiere dar al juego. Es perfectamente jugable en tres horas y media sin análisis parálisis y con las ayudas indicadas. Las reglas no son complejas y es un buen juego para jugones aunque no lo recomiendo para recién llegados al mundillo y mucho menos para jugadores causales o como juego familiar. Y aún mejor, si quieres saber como es el mundo del 18xx sin necesidad de adentrarte en una partida de ocho horas, este es tu juego, no para comprarlo pero si para probarlo al menos una vez. Ojalá otros juegos largos como Civilización o Here I Stand tuviesen versiones de entrada tan fidedignas como este Steam over Holland.

Si me permitís un resumen final, Steam over Holland es como montar una moto de 125cc, si te da miedo quédate ahí. Si te gusta entonces animo y a por un 18xx largo de 1000cc, Steam over Holland siempre estará listo para introducir nuevos jugadores en el mundo de los 18xx.

Puntuación: 8 (9g/4b/2c)

Parte de la serie el Billboard de Gelete:

http://www.boardgamegeek.com/geeklist/42614

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Es para mí un placer aunciarles, que a partir de mañana, contaré con un nuevo colaborador en Falken’s Blog con el rol de “Author”, que significa que podrá crear sus propias entradas.

Redoble de tambores…

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Se trata de Gelete, gran aficionado al café, la cerveza belga y los juegos de mesa. Su gran gusto en la elección y recomendación de juegos de mesa, es de sobra conocido por los usuarios más habituales de labsk.net.

Su sección, será conocida como El Billboard de Gelete, y ella comentará los mejores 20 juegos de la historia. Él, ya indicará con más detalle otras características de su apartado, así como, la frecuencia de sus aportaciones.

Si alguien tiene alguna otra idea y quiere tener su propia sección (ah, y paga bien), a lo mejor le aceptamos en el equipo… 😉

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